Restaurante: El Ruedo Restaurante Taurino
Una gran afición a los toros por parte de los propietarios de este maravilloso restaurante e incluso el deseo de haber formado parte de ese mundo, fueron las razones para inaugurar, el 5 de Septiembre de 2003, El Ruedo Restaurante Taurino, un lugar que trata de mostrar la evolución histórica del toreo, acompañada de una oferta culinaria típica de esta fiesta.
Paredes de ladrillos, altos techos y vistosos arcos, forman parte de la arquitectura de este restaurante, construido de un modo particular por la expresa petición de sus creadores, uno de los cuales quiso ser torero, y a pesar de no conseguirlo, por la gran dificultad que entraña dicha empresa, su afición y admiración hacia los toreros no cesó en ningún momento.
Como fruto de su constancia en este aspecto,se ha podido reunir un archivo fotográfico, aún inacabado, que ahora se expone en las paredes de El Ruedo; más de 300 fotografias y más de 20 bustos de toros se pueden admirar entre sus paredes.
Tres salones, además de un hall y un bar, integran este restaurante en el que cada estancia puede resultar diferente a la anterior.
Observando al comensal, un gran mural, situado en el primero de los salones, le hará sentir que se encuentra en la Plaza de Toros de las Ventas, rodeado de antiguas e importantes figuras del toreo, cuyas inmortalizaciones lucen en las paredes. Junto a ellas, y como elemento común a las dos grandes salas, numerosas cabezas de toros lidiados en diferentes y variados cosos de la geografía española, dotan a este espacio de un peculiar espíritu taurino.
Revistiendo las paredes del segundo salón, al que se accede tras cruzar uno de los tres majestuosos arcos, se pueden observar otros peculiares elementos, propios del toreo, como pueden ser el traje o el capote. Esta sala, además de ser la puerta de entrada al museo, esconde entre sus paredes "El rincón de José Tomás", un salón privado, dedicado a un joven maestro, en el que se ofrece la posibilidad de disfrutar de una comida más íntima, sin perder un ápice del ambiente característico del lugar.
Obviamente, mención especial merece el toro en este restaurante, puesto que sin él este arte no sería posible. A él queda reservado el bar, donde, en un ambiente más informal, se pueden observar amplios murales donde este bravo animal luce su esplendor.
|
|
Ofertas|Eventos|Servicios [0]
|
|
Galería de documentos [0]
|
    (7 votos)
También puedes Añadir opiniones
|